Un taller sensible

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Somos Alice y Mireia y trabajamos juntas en el Área de Educación de Photographic Social Vision, una entidad comprometida con sensibilizar a las personas y generar cambios en la sociedad a través de la fotografía documental. Hace más de 12 años que hacemos posible Punt de vista, un conjunto de talleres donde utilizamos la fotografía como herramienta de expresión, transformación personal e inclusión social. Trabajamos con grupos y personas muy diferentes y que suelen tener poca visibilidad en la sociedad. Ahora estamos felices de empezar un nuevo proyecto junto a la Fundación Vicki Bernadet, que desde 1997 trabaja la atención integral, prevención y sensibilización de los abusos sexuales a menores cometidos en el ámbito familiar y en el entorno de confianza de los niños y niñas.

Creemos que la fotografía puede enriquecer cualquier proceso terapéutico y por eso nos ilusiona empezar a trabajar con mujeres y hombres que tienen ganas de descubrir ese poder, ampliando su creatividad y expresividad en un ambiente de trabajo basado en la sensibilidad, el respeto y la confianza. Hemos preparado un taller donde aprender a transmitir emociones a través de la fotografía, explicar historias de forma sutil y sugerente, descubrir la poesía y los relatos que pueden contener las imágenes, trabajando siempre desde un profundo compromiso hacia los participantes, su intimidad y su identidad. A través de diferentes propuestas iremos creando una obra artística colectiva y buscaremos cómo, a través del arte, podemos sensibilizar a la sociedad sobre la problemática de los abusos sexuales en la infancia para así, romper el silencio.

“El silencio roto” es precisamente el nombre que dio título al primer gran proyecto de Photographic Social Vision en colaboración con la Fundación Vicki Bernadet en 2002 (entonces llamada Fada). Algunas víctimas de abusos sexuales en la infancia consiguieron romper su silencio y hablar de su experiencia en un reportaje producido por ambas entidades y publicado en Magazine de La Vanguardia. Con sus testimonios, los protagonistas del reportaje contribuyeron a que se conocieran las consecuencias de estas agresiones en sus vidas y sobre todo a compartir cómo desde la obtención de ayuda y reconocimiento público de esta grave realidad, sus vidas mejoraban. Hoy seguimos en la línea de dotar a estas personas de herramientas, a través de la fotografía en nuestro caso, para aumentar su calidad de vida.

Este proyecto es posible gracias a la colaboración de La Obra Social La Caixa.

Fotografías: Tash McCammon

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